lunes, 20 de octubre de 2014

FIFA 15

Hago un inciso en mis análisis tácticos de la vida real para dar un salto al mundo de los videojuegos con el rey indiscutible del panorama futbolístico, FIFA 15. Dicho esto, me salto demás introducciones para analizar el producto que he jugado con PS4.


FIFA 15 sigue siendo muy parecido a sus antecesores. No lo juego desde la edición de 2012, pero las sensaciones son las mismas más allá de su apartado visual, mejorado con creces en la nueva generación de videoconsolas. Analizaré sobre todo lo malo, puesto que lo bueno se ve a simple vista y ha sido comentado por diferentes revistas y páginas web, pero no he encontrado nada de los errore que voy a escribir a continuación.


Resumen
Para los que no queráis leer el análisis a fondo.

Lo mejor:
- El aspecto de los estadios y terrenos de juego
- Las múltiples licencias y actualizaciones semanales
- Reacción inmediata entre mando y jugador
- Libertad absoluta de movimientos

Lo peor:
- Caras y cuerpos irreales
- Animaciones antinaturales
- Jugadas -errores de serie- infalibles
- Táctica irreal
- Juego arcade (priman la velocidad y la fuerza)
- Defensa complicada

Apartado visual
Es mucho más impactante desde lejos que de cerca, es decir, en la típica cámara de grúa de toda la vida, donde se puede apreciar el logrado color y textura del césped, incluido su desgaste con las pisadas, y la luminosa gama de colores que tiene. De cerca, los jugadores pierden en realismo: cuerpos muy alargados, pies muy grandes y rostros pequeños y no muy bien diseñados. Otro momento bochornoso es el de los himnos, donde los jugadores están a más de un metro entre ellos y con una pose como de maniquí. Lo único destacable son las vestimentas, que se pliegan con el movimiento, se mojan con el agua y se manchan con el césped.

Mejor de lejos que de cerca

La sensación es que los jugadores no pisan el suelo, sino que se deslizan, y las animaciones son bastante alocadas, tanto en el juego como en las transiciones entre jugadas. Los futbolistas pasan de estar en parado a arrancar a esprintar, y no se mueven con la naturalidad de la vida cuando el balón no está en juego. No hay trote.

Mirad pies, cabezas y forma de correr


Lo mejor:
- La apariencia y textura del césped
- Un ambiente donde se respira fútbol
- El movimiento de las camisetas

Lo peor:
- Movimiento irreal
- Animaciones antinaturales en las transiciones

Jugabilidad
FIFA 15 me encanta y también llego a odiarlo. Los primeros partidos son muy divertidos, pero cuando se va conociendo el juego, sus mecánicas y trucos, empeora muchísimo. La libertad con el balón es absoluta, y eso se nota en cada quiebro, recorte y pase, pero los errores enseguida salen a la luz.

Es un videojuego demasiado asentado en los errores, sin querer o queriendo. Muchos de los goles que se reciben no se pueden evitar, y es ahí donde llega la irritación, cuando no se puede dominar algo que sabes va a ocurrir. Hablo de rechaces y fallos que tienen que ver con la no semejanza con la realidad. Al fin y al cabo casi todo se sustenta en que los equipos nunca están compactos y cada balón dividido se puede controlar con facilidad.


Ataque
En ataque se ve fácilmente lo que está mal: pases L1+▲ (por encima de la defensa en profundidad) que nunca fallan, controles exquisitos por parte de todos los jugadores (hasta el peor defensa), disparos (asistidos) que siempre van a la escuadra, y los saques de centro, que merecen una atención especial.

El balón parado es lo más sonrojante del videojuego. Un saque de puerta, una falta a favor en tu propio campo o un saque de centro rival son lo más peligroso y de donde más goles pueden llegar. Para empezar, es complicado sacar en corto con el portero, y a veces pasa donde uno no quiere, haciendo que el delantero recoja la pelota y marque. Lo mismo con las faltas, que si las sacamos en largo para que no ocurra lo que acabo de decir serán despejadas de cabeza por un jugador rival y la pelota irá dirigida directamente al delantero de turno, sin la oposición de los mediocampistas, que acudirán como pollos sin cabeza hacia la supuesta trayectoria de la pelota. Y por último, lo más bochornoso, los saques de centro siempre acaban en gol o jugada de peligro. Esto ocurre porque los equipos empiezan desestructurados, y mientras los delanteros y mediocentros están en la línea de la circunferencia del mediocampo, los defensas lo están en la frontal del área. Sólo se necesita un delantero rápido que saque de centro para esprintar, pillar en parado a los rivales y plantarse ante el portero.

Defensa
Defender se ha vuelto una tarea ardua y desesperante. Hay tres botones para quitar el balón sin contar el de esprintar, es decir, cuatro dedos para quitar un balón. La X, para presionar (no quita el balón), el R1 para presionar con dos jugadores cuales potros desbocados (dejando muchos espacios), y el cuadrado para entrar a por el balón que nos deja al jugador trastabillado si no acertamos -ya no menciono ni la segada de toda la vida (círculo)-. Mientras hacemos todo esto el rival sólo tiene que esprintar y tener un poco de cuidado para no perder la bola.

Ya no se puede defender a gusto manteniendo un resultado favorable o practicando un estilo de juego contenido y seguro atrás. La sensación es de constante inseguridad y de no controlar la situación.

Táctica
Hay multitud de variedades a la hora de hacer la alineación, pudiendo decidir si queremos que un centrocampista no se incorpore al ataque o si el extremo haga diagonales o ponga centros, pero todo se fastidia por el resultado final de partidos de constantes idas y vueltas. Resulta mucho más efectivo contar con jugadores rápidos y fuertes que técnicos y lentos, puesto que la velocidad es lo que más importa en este videojuego. Por mucho que plantes 5 defensas y un trivote con dos regates te habrán vencido. Los automatismos no funcionan. No se cortan pases y los jugadores no son inteligentes en su posicionamiento, dejando siempre el centro del campo despoblado cuando los balones van y vienen, sobre todo por el aire.


Conclusión
Un videojuego que entra por los ojos y que superficialmente es sobresaliente, pero que canta por los cuatro costados cuando se domina. Los errores son demasiado graves y repetitivos, y cuando se reconocen es fácil aprovecharse de ellos.

Lo mejor: el apartado visual
Lo peor: errores repetitivos que lo convierten en un juego arcade

Nota: 7/10

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