En los últimos compases de su primera temporada en el Real Madrid los aficionados y analistas del fútbol empiezan a echar cuentas sobre la rentabilidad o no del fichaje del extremo galés Gareth Bale.
Sin la necesidad de escribir sobre los antecedentes de un jugador conocido por todos, se puede decir que su temporada, en cuanto a números, no está siendo nada desdeñable. 37 partidos, 18 goles y 15 asistencias son sus datos.
Ahora bien, un crack no sólo vale por sus números, también ha de medirse su calidad en lo que es capaz de aportar a su equipo en cada partido, aunque no anote ni asista. Aquí es donde comienza el análisis de un jugador que genera bastantes dudas.
Cristiano Ronaldo, por nombrar a un compañero de equipo, es un jugador que, aunque no tenga su mejor día, genera temor con su presencia. Sus cabalgadas, disparos y potencia física hacen que, sin quererlo, las defensas den un paso atrás. ¿Tiene Bale algo que lo catalogue como crack?
ANÁLISIS
Puntos fuertes:
- Velocidad. Uno de los sprints más rápidos del panorama futbolístico. Con espacios es insuperable. No necesita de regates para sobrepasar a sus defensores
- Golpeo de balón. Le pega mejor que Cristiano, tanto en carrera como en los libres directos. Disparo seco, sin la necesidad de tener espacio, y con un efecto difícil para los porteros.
- Resistencia. Es un portento físico que puede correr durante todo el partido sin cansarse.
Puntos débiles:
- Individualismo. Tiende a finalizar las jugadas él mismo y a agachar la cabeza ante las ayudas de sus compañeros.
- Poca solidaridad defensiva. Sus esfuerzos constantes en ataque suelen pasarle factura cuando hay que defender.
- Imprecisión. Le cuesta jugar al primer toque y en en jugadas estáticas.
Cuando se descubrió que Bale era mucho más que un lateral con llegada, Villas-Boas le dio total libertad en el ataque. Primero lo colocó por banda izquierda para aprovechar su velocidad, pero al ver que su repertorio era mucho más amplio lo colocó como mediapunta (por no decir que lo situó de "haz lo que te de la gana"). En esa posición Bale, en un equipo acostumbrado a jugar al contragolpe, asistió, goleó y cayó a banda siempre que fue necesario. Esto hizo que Florentino Pérez se fijara en él.
Cuasi liberado de tareas defensivas, tenía una independencia absoluta para liderar el ataque de su equipo. Esa posición lo hacía imprevisible. Podía caer a ambas bandas para ayudar a los interiores y atacar a los laterales, o bien podía asistir a su referencia arriba, que también cumplía el trabajo de librarlo de defensores incisivos. Por último, era una posición ideal para disparar y encarar con verticalidad a las defensas.
Los resultados están ahí, no sólo en cuanto a números, sino también en lo referente al juego.
Cuasi liberado de tareas defensivas, tenía una independencia absoluta para liderar el ataque de su equipo. Esa posición lo hacía imprevisible. Podía caer a ambas bandas para ayudar a los interiores y atacar a los laterales, o bien podía asistir a su referencia arriba, que también cumplía el trabajo de librarlo de defensores incisivos. Por último, era una posición ideal para disparar y encarar con verticalidad a las defensas.
Los resultados están ahí, no sólo en cuanto a números, sino también en lo referente al juego.
Bale, por exigencias del guion, se ve obligado a jugar en una posición que no es la suya. La presencia de Cristiano en la izquierda y Benzema en el centro parecen abocarlo a la derecha, donde su incapacidad con el pie diestro lo limita a conducir siempre hacia el interior y enfrentarse a más defensas que si jugara por fuera. Puede que tanto CR como él jueguen a pierna cambiada para poder aprovechar sus buenos disparos, pero con jugadores tan completos parece un desperdicio de sus demás cualidades.
Sus mejores partidos han llegado cuando ha sido más asistente que goleador, utilizando su velocidad para poner pases de la muerte a sus compañeros, y eso teniendo en cuenta que desde esa posición lo hace con su pie malo. El conducir el balón con la zurda, el pie más cercano al defensor, otorga a su rival a una ventaja notable, y su velocidad y regate pierden enteros.
CONCLUSIÓN
Bale es un jugador para equipos verticales y muy veloces. Pierde su capacidad de regate y sorpresa cuando el juego es pausado, y más aún cuando no puede aprovechar su velocidad. Es uno de los mejores extremos del mundo. Tiene una gran capacidad para asistir y tiene muchísimo olfato de gol. Sólo su si actitud defensiva mejora o si otro jugador realiza esa tarea por él podrá llegar a ser el jugador que la afición madridista espera.
Bale es un jugador para equipos verticales y muy veloces. Pierde su capacidad de regate y sorpresa cuando el juego es pausado, y más aún cuando no puede aprovechar su velocidad. Es uno de los mejores extremos del mundo. Tiene una gran capacidad para asistir y tiene muchísimo olfato de gol. Sólo su si actitud defensiva mejora o si otro jugador realiza esa tarea por él podrá llegar a ser el jugador que la afición madridista espera.
En una próxima entrada en la que analizaré de forma más exhaustiva el esquema del Real Madrid explicaré el por qué de mis razones para pensar que Bale ha de jugar por la izquierda o de enganche, y no en la derecha, donde viene siendo habitual.
Regate y carrera de Bale cuando parte desde la banda derecha (más lento y con mayor facilidad para que el defensa le robe el balón; y más problemas para el control de la pelota):
Regates y carreras de Bale cuando parte desde la banda izquierda (partido sin Cristiano. Mayor velocidad, sorpresa y mejor control del balón):
Twitter: @feresbec


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