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miércoles, 29 de octubre de 2014

FIFA 15 vs PES 2015

No pensaba hacerlo, pero tras ver decenas de 'gameplays' (vídeos del juego comentados por jugadores) en los que se hablaba del Pro (como se ha llamado siempre) perdonándole la vida en cada comentario me he decidido a hacer una comparativa justa y en iguales condiciones, cosa que ninguna revista se ha atrevido a hacer


Jugabilidad

Simulación vs. Arcade
En términos generales tenemos dos tipos de juego: uno hiperrealista (PES 2015) y otro arcade (FIFA 15), destinado a la diversión más que al reflejo de la realidad.

He oído en vídeos decir que el Pro es malo porque es lento y muy táctico. Bien, así es el fútbol, y eso no es ni mucho menos malo, sino diferente -y posiblemente mejor-. El FIFA 15 es un juego donde prima la velocidad antes que la calma, y para sortear rivales es mucho más fácil y efectivo realizar ruletas y demás regates antes que largas combinaciones de pases.

En el Pro los 'cracks' se notan a la hora de hacer un último pase, un quiebro ágil, una maniobra para retener el balón o un disparo potente y colocado. En el FIFA los cracks sirven para correr más que el defensa rival y regatear con mayor facilidad, y yo creo que la propuesta del juego de Konami se ajusta más a la realidad.

Otra cosa es que prefiramos un juego divertido con muchas ocasiones de gol y marcadores abultados a otro donde cada jugada requiere una gran concentración y precisión. Es cierto que para juntar a un grupo de amigos inexpertos FIFA es más gratificante y PES puede aburrir, pero para verdaderos jugones y amantes del fútbol el de Konami supone un reto mayor.

Por otra parte no se puede hablar de un juego de fútbol sin mencionar la pelota. Está bien reflejada en ambos videojuegos, pero lo más destacable de PES es que cuando el balón llega a un jugador no tenemos la sensación de que la animación de la pelota forme parte de la del futbolista. Es decir, la pelota es independiente. Lleva unas animaciones propias distintas de la del jugador. No va pegada a los pies, con lo que si esprintamos en exceso se nos irá y será fácil perderla, y si se va un poco larga y la queremos tener pegadita, el futbolista la pisará.

Errores
En este apartado no hablo de bugs o fallos de esa índole, sino de los mecanismos repetitivos. Fórmulas que siempre acaban en gol y acaban con la simulación. FIFA está plagado de ellas. El saque de centro facilita ataques muy peligrosos, el pase L1+▲ por encima de la defensa es infalible porque el central no la puede atajar y el delantero la pincha, plantándose sólo ante el portero. Eso es lo peor, pero el saque de puerta y faltas facilita rebotes propicios para ataques rivales claros.

En ese sentido no veo errores en PES. Veo que los pases hacia adelante son muy complicados, teniendo que enviar la bola hacia atrás o en horizontal hasta encontrar el hueco propicio porque es sencillo cortar un pase. Todo lo contrario que en el juego de EA Sports, donde los pases en profundidad, sobre todo por alto, hacen de defender una tarea ardua y exasperante.

Ganador: PES 2015

Apartado técnico

Aquí también tenemos dos características bien marcadas: mientras FIFA gana en ambiente, color y sonido, PES lo hace en apariencia de los jugadores e iluminación.

Los estadios del juego de EA Sports lucen de maravilla en la nueva generación de videoconsolas. La luz está muy bien reflejada, y el césped, con su desgaste según pasan los minutos, resulta muy real. Pero resulta imposible hablar del ambiente sin mencionar las licencias -sólo las referentes a estadios-. Sin lugar a dudas lo mejor de FIFA 15, aparte de su juego online, es la Premier League. Todos los estadios están en el juego. Al igual que los menús e interfaces de la liga inglesa. Está calcada, y eso es una auténtica pasada.

Por otra parte PES gana en el aspecto de los jugadores. Mientras en FIFA parecen de goma, con pies grandes y zancadas extrañas, en PES los cuerpos, aunque ligeramente anchos, son mucho más proporcionados y se mueven con mayor realismo. Por no hablar de las caras, que en ocasiones parecen sacadas de la realidad en parte gracias a una iluminación perfecta.

Ganador: empate

Licencias

Aquí FIFA gana por goleada. El juego de EA tiene las ligas de medio mundo, aunque eso no importa demasiado, pues rara vez jugaremos con ligas que no sean la española, alemana, italiana o inglesa. Con tener esas cuatro más la argentina y brasileña -'robada' por PES este año- sería más que suficiente, contando por supuesto con las selecciones nacionales, que son unas cuantas.

Estamos ante el punto flaco de PES, que ha mejorado respecto a otros años. Ha sumado la brasileña y segundas divisiones como la Liga Adelante, aunque está por completar este apartado puesto que sólo parto de una demo en la que estaban incluidos 6 equipos. La gran pega sigue siendo la falta de licencias de la liga inglesa, con lo que seguiremos jugando con London FC (Chelsea) o Merseyside Red (Liverpool), que se pueden editar.

Pero PES juega con una gran baza, la UEFA Champions League y Europa League. No tiene ligas importantes, pero jugar un torneo o amistoso de la mejor competición de clubes del mundo y saltar al campo con el himno de la Champions no está nada mal.

Ganador: FIFA 15

Online

El de PES está por descubrir. Nunca ha sido su punto fuerte. Por otro lado, FIFA siempre ha estado por encima en este apartado con un sistema de juego, el Ultimate Team, basado en cromos como si estuviéramos de nuevo en el patio de nuestro colegio, y resulta muy adictivo. Por lo que tengo entendido el Pro lo ha imitado con su llamado My Club. Habrá que verlo, pero dudo que en Konami las actualizaciones estén a la altura de las de FIFA, que modifica las plantillas cada semana teniendo en cuenta el rendimiento de los jugadores en la vida real.

Ganador: FIFA 15

Veredicto

Los dos son juegos que no llegan al sobresaliente. Tienen muchísimo margen de mejora. FIFA gana en dos apartados, PES en uno, y hay un empate. La importancia que se le dé a cada cual depende de cada jugador, y en el mundo hay millones. Gracias por leerme.


lunes, 20 de octubre de 2014

FIFA 15

Hago un inciso en mis análisis tácticos de la vida real para dar un salto al mundo de los videojuegos con el rey indiscutible del panorama futbolístico, FIFA 15. Dicho esto, me salto demás introducciones para analizar el producto que he jugado con PS4.


FIFA 15 sigue siendo muy parecido a sus antecesores. No lo juego desde la edición de 2012, pero las sensaciones son las mismas más allá de su apartado visual, mejorado con creces en la nueva generación de videoconsolas. Analizaré sobre todo lo malo, puesto que lo bueno se ve a simple vista y ha sido comentado por diferentes revistas y páginas web, pero no he encontrado nada de los errore que voy a escribir a continuación.


Resumen
Para los que no queráis leer el análisis a fondo.

Lo mejor:
- El aspecto de los estadios y terrenos de juego
- Las múltiples licencias y actualizaciones semanales
- Reacción inmediata entre mando y jugador
- Libertad absoluta de movimientos

Lo peor:
- Caras y cuerpos irreales
- Animaciones antinaturales
- Jugadas -errores de serie- infalibles
- Táctica irreal
- Juego arcade (priman la velocidad y la fuerza)
- Defensa complicada

Apartado visual
Es mucho más impactante desde lejos que de cerca, es decir, en la típica cámara de grúa de toda la vida, donde se puede apreciar el logrado color y textura del césped, incluido su desgaste con las pisadas, y la luminosa gama de colores que tiene. De cerca, los jugadores pierden en realismo: cuerpos muy alargados, pies muy grandes y rostros pequeños y no muy bien diseñados. Otro momento bochornoso es el de los himnos, donde los jugadores están a más de un metro entre ellos y con una pose como de maniquí. Lo único destacable son las vestimentas, que se pliegan con el movimiento, se mojan con el agua y se manchan con el césped.

Mejor de lejos que de cerca

La sensación es que los jugadores no pisan el suelo, sino que se deslizan, y las animaciones son bastante alocadas, tanto en el juego como en las transiciones entre jugadas. Los futbolistas pasan de estar en parado a arrancar a esprintar, y no se mueven con la naturalidad de la vida cuando el balón no está en juego. No hay trote.

Mirad pies, cabezas y forma de correr


Lo mejor:
- La apariencia y textura del césped
- Un ambiente donde se respira fútbol
- El movimiento de las camisetas

Lo peor:
- Movimiento irreal
- Animaciones antinaturales en las transiciones

Jugabilidad
FIFA 15 me encanta y también llego a odiarlo. Los primeros partidos son muy divertidos, pero cuando se va conociendo el juego, sus mecánicas y trucos, empeora muchísimo. La libertad con el balón es absoluta, y eso se nota en cada quiebro, recorte y pase, pero los errores enseguida salen a la luz.

Es un videojuego demasiado asentado en los errores, sin querer o queriendo. Muchos de los goles que se reciben no se pueden evitar, y es ahí donde llega la irritación, cuando no se puede dominar algo que sabes va a ocurrir. Hablo de rechaces y fallos que tienen que ver con la no semejanza con la realidad. Al fin y al cabo casi todo se sustenta en que los equipos nunca están compactos y cada balón dividido se puede controlar con facilidad.


Ataque
En ataque se ve fácilmente lo que está mal: pases L1+▲ (por encima de la defensa en profundidad) que nunca fallan, controles exquisitos por parte de todos los jugadores (hasta el peor defensa), disparos (asistidos) que siempre van a la escuadra, y los saques de centro, que merecen una atención especial.

El balón parado es lo más sonrojante del videojuego. Un saque de puerta, una falta a favor en tu propio campo o un saque de centro rival son lo más peligroso y de donde más goles pueden llegar. Para empezar, es complicado sacar en corto con el portero, y a veces pasa donde uno no quiere, haciendo que el delantero recoja la pelota y marque. Lo mismo con las faltas, que si las sacamos en largo para que no ocurra lo que acabo de decir serán despejadas de cabeza por un jugador rival y la pelota irá dirigida directamente al delantero de turno, sin la oposición de los mediocampistas, que acudirán como pollos sin cabeza hacia la supuesta trayectoria de la pelota. Y por último, lo más bochornoso, los saques de centro siempre acaban en gol o jugada de peligro. Esto ocurre porque los equipos empiezan desestructurados, y mientras los delanteros y mediocentros están en la línea de la circunferencia del mediocampo, los defensas lo están en la frontal del área. Sólo se necesita un delantero rápido que saque de centro para esprintar, pillar en parado a los rivales y plantarse ante el portero.

Defensa
Defender se ha vuelto una tarea ardua y desesperante. Hay tres botones para quitar el balón sin contar el de esprintar, es decir, cuatro dedos para quitar un balón. La X, para presionar (no quita el balón), el R1 para presionar con dos jugadores cuales potros desbocados (dejando muchos espacios), y el cuadrado para entrar a por el balón que nos deja al jugador trastabillado si no acertamos -ya no menciono ni la segada de toda la vida (círculo)-. Mientras hacemos todo esto el rival sólo tiene que esprintar y tener un poco de cuidado para no perder la bola.

Ya no se puede defender a gusto manteniendo un resultado favorable o practicando un estilo de juego contenido y seguro atrás. La sensación es de constante inseguridad y de no controlar la situación.

Táctica
Hay multitud de variedades a la hora de hacer la alineación, pudiendo decidir si queremos que un centrocampista no se incorpore al ataque o si el extremo haga diagonales o ponga centros, pero todo se fastidia por el resultado final de partidos de constantes idas y vueltas. Resulta mucho más efectivo contar con jugadores rápidos y fuertes que técnicos y lentos, puesto que la velocidad es lo que más importa en este videojuego. Por mucho que plantes 5 defensas y un trivote con dos regates te habrán vencido. Los automatismos no funcionan. No se cortan pases y los jugadores no son inteligentes en su posicionamiento, dejando siempre el centro del campo despoblado cuando los balones van y vienen, sobre todo por el aire.


Conclusión
Un videojuego que entra por los ojos y que superficialmente es sobresaliente, pero que canta por los cuatro costados cuando se domina. Los errores son demasiado graves y repetitivos, y cuando se reconocen es fácil aprovecharse de ellos.

Lo mejor: el apartado visual
Lo peor: errores repetitivos que lo convierten en un juego arcade

Nota: 7/10

jueves, 11 de septiembre de 2014

Derrotas que duelen

La derrota ante Francia sin atisbo respuesta (65-52) pone a la Selección Española de Baloncesto a la altura de la Selección de Fútbol tras su fracaso en Brasil


"No hay movilidad", proclamaba Antoni Daimiel a los cuatro vientos, que de baloncesto sabe un poco. España (baloncesto) caía humillada, y yo entendí. Una luz bajó del cielo para iluminarme, como si de una epifanía se tratase. Entonces un flashback me llevó de nuevo a la primera derrota de la Selección Española (fútbol) en el Mundial de Brasil, cayendo por 5 goles a 1 contra Holanda.

Es lo mismo de siempre. No hay movilidad. No hay físico. Esto es deporte, señoras y señores. El día en el que practicando un deporte los jugadores no corren y se emplean al 100% no se gana. Salvo en el ajedrez.
Foto de Pau Gasol, tras perder contra Francia
Pau Gasol, tras perder contra Francia

Tan pronto llegan las derrotas, llegan los reproches, como no podía ser de otra manera. No había acabado el partido de baloncesto y Twitter ya pedía la cabeza de Juan Antonio Orenga en una bandeja de plata (hablando de plata, qué lejos queda ya). No la pedían por haber caído derrotados en cuartos, tampoco porque los tiros se hubieran topado una y otra vez con el aro. No. La pedían porque todos habían visto cómo España no se había dejado la piel en el campo. No es de la derrota, entonces, lo que duele, sino del modo en que ésta llega.

No oí ni un solo reproche, en cambio, tras la derrota del Atlético de Madrid contra el Real Madrid en la final de la Champions League. Sí los oí tras el empate entre los rojiblancos y el Barcelona en el Camp Nou, llevándose los primeros la liga a su bolsillo. Tampoco pude no oírlas tras la debacle monumental de los de Del Bosque en Brasil, pero la de los de Orenga es igual o casi peor.

Foto el Zamora CF dice adiós a la Copa del Rey
Jugadores del Zamora CF, tras perder en Cornellá
El Zamora CF, en 2ª División B, lleva cuatro derrotas seguidas, tres en liga y una en Copa del Rey, pero las quejas -lamentos, mejor dicho- llegan por pura melancolía, aquella de una afición acostumbrada a la tragedia, al jugueteo con el descenso y la desaparición del equipo. A no ganar, vamos. Las quejas no llegan por algo que echar en cara. Sin embargo, a equipos repletos de talento y estrellas hay que reprocharles, no que pierdan, sino que lo hagan de estas maneras. Equipos como las Selecciones Españolas de Baloncesto y Fútbol. "Hay que agradecer todas las alegrías que nos han dado", dicen algunos. Ya lo agradecimos en demasía saliendo a las calles a aclamarlos. Ya lo agradecimos vistiendo sus camisetas, acudiendo al campo y viéndolos por la televisión, digo yo. Ahora es momento de pedir explicaciones. ¿Por qué no corristeis tanto como ellos? ¿Por qué mirasteis hacia abajo en vez de plantar cara? Eso es lo que duele.

Porque, aunque hay gente que siempre tira la toalla demasiado pronto y se le llena la boca cuando pintan bastos, no creo que nadie pueda quejarse cuando ve a su equipo darlo todo, y creo que es ahí por donde hay que empezar cuando se construye un equipo de cero. Se equivoca Del Bosque manteniendo lo que había antes, y no hablo de jugadores. Se equivoca Orenga si cree que sólo con llevar a los mejores tiene asegurada la victoria.

Sé que parece sencillo. Sé que lo pensáis todos, pero sé que a la hora de llevarlo a cabo cuesta correr para los demás. Cuesta ser solidario. Cubrir huecos. Fatigarse hasta que no quede otra que el cambio. Pero hablamos de deportes de equipo, y toca correr. Y si no, al ajedrez.


jueves, 1 de mayo de 2014

Dos sobrias defensas propician una final madrileña para la historia

Ya lo dije en alguna entrada anterior. En la Champions y demás torneos de eliminación el truco se halla en no encajar goles, sobre todo en casa propia, donde cuentan doble. Este tipo de campeonatos permiten a un equipo pasar de eliminatoria en eliminatoria y llegar a la final y ganarla sin anotar un sólo gol, siempre y cuando la suerte acompañe en las tandas de penalti.


Pues bien, el fútbol me ha dado la razón esta vez, y las mejores defensas han llegado a la final. El Atlético de Madrid puede presumir de ser el equipo más regular de la competición no habiendo perdido un sólo encuentro. Por el otro lado, el Real Madrid ha ido creciendo más y más y, tras el punto de inflexión de Dortmund, Carlo Ancelotti se ha dado cuenta de que para ganar el torneo había de apuntalar una férrea muralla atrás.

El Atlético de Madrid sólo concedió anoche una oportunidad más allá de las provocadas por jugadas de estrategia a balón parado del Chelsea, donde realmente nunca se sabe lo que puede pasar, y dicha acción pudo costarle la eliminatoria. Filipe Luis y Godín se durmieron y no fueron suficientemente contundentes con Willian. El jugador brasileño, muy habilidoso, se zafó de los dos defensas y la jugada acabó como todos sabemos. No volvió a conceder un palmo el equipo de El Cholo, y eso les ha llevado a la final de Lisboa.

El Real Madrid realizó una eliminatoria perfecta contra el temible Bayern de Múnich de Pep Guardiola anotando 5 goles y no recibiendo ni uno. Manteniendo la portería a cero se puede esperar a que los goles lleguen por inercia o por casualidad, porque esto es fútbol y los goles siempre acaban apareciendo. No necesitaron los blancos más que un par de contraataques y tres jugadas a balón parado para hacer claudicar a toda una bestia negra como lo es el Bayern de Múnich en la historia del club de Chamartín.

Y es que el fútbol defensivo se vuelve a coronar. Ya llegó a su cénit con la sorpresiva victoria de Grecia en la Eurocopa del 2004 y vuelve a resurgir tras la debacle del fútbol de toque -no del estilo en sí, sino del poco tino de quienes lo practican-. Y es que el fútbol defensivo no significa que se prescinda de atacar, sino que se establece una preferencia en la que un 0-0 es más seguro que la obsesión por buscar el gol. El pensamiento es que las eliminatorias son muy largas, y en 180 minutos se puede esperar con paciencia ese tanto necesario.

En el fútbol la suerte siempre está presente, y una metedura de pata o cualquier otra tontería puede hacer que tu equipo se ponga por delante en el marcador y meta de lleno un pie en la siguiente fase, sobre todo si cuentas con goleadores natos que lleven el gol en la sangre; pero la suerte no tiene cabida en un sistema defensivo. Ya lo demostraron Pepe, Ramos, Coentrão y Carvajal con su contundencia y concentración; al igual que toda la zaga atlética, cuya encomiable labor ya ni sorprende.

Cualquier error en defensa te condena a minutos y minutos de sufrimiento. No así en la parcela ofensiva, donde las oportunidades abundan y se puede volver a intentar una y otra vez. Por ello quizá el fútbol no esté resultando tan espectacular en esta edición de la Liga de Campeones, donde los dos finalistas -sobre todo el Atlético- han llegado vigilando antes sus espaldas que prestando atención a su vanguardia. Pero, ¿qué es exactamente "fútbol espectacular"? Yo, sinceramente, prefiero un partido tenso, donde se note que hay demasiado en juego como para cometer un error, antes que un baño de goles donde las defensas sean una verbena, pero supongo que el fútbol es inabarcable y toda opinión es válida. Qué maravilla.

Twitter: @feresbec

sábado, 12 de abril de 2014

Gareth Bale, ¿acierto o decepción?

En los últimos compases de su primera temporada en el Real Madrid los aficionados y analistas del fútbol empiezan a echar cuentas sobre la rentabilidad o no del fichaje del extremo galés Gareth Bale.

Sin la necesidad de escribir sobre los antecedentes de un jugador conocido por todos, se puede decir que su temporada, en cuanto a números, no está siendo nada desdeñable. 37 partidos, 18 goles y 15 asistencias son sus datos.

Ahora bien, un crack no sólo vale por sus números, también ha de medirse su calidad en lo que es capaz de aportar a su equipo en cada partido, aunque no anote ni asista. Aquí es donde comienza el análisis de un jugador que genera bastantes dudas.

Cristiano Ronaldo, por nombrar a un compañero de equipo, es un jugador que, aunque no tenga su mejor día, genera temor con su presencia. Sus cabalgadas, disparos y potencia física hacen que, sin quererlo, las defensas den un paso atrás. ¿Tiene Bale algo que lo catalogue como crack?


ANÁLISIS
Puntos fuertes:
  • Velocidad. Uno de los sprints más rápidos del panorama futbolístico. Con espacios es insuperable. No necesita de regates para sobrepasar a sus defensores
  • Golpeo de balón. Le pega mejor que Cristiano, tanto en carrera como en los libres directos. Disparo seco, sin la necesidad de tener espacio, y con un efecto difícil para los porteros.
  • Resistencia. Es un portento físico que puede correr durante todo el partido sin cansarse.
Puntos débiles:
  • Individualismo. Tiende a finalizar las jugadas él mismo y a agachar la cabeza ante las ayudas de sus compañeros.
  • Poca solidaridad defensiva. Sus esfuerzos constantes en ataque suelen pasarle factura cuando hay que defender.
  • Imprecisión. Le cuesta jugar al primer toque y en en jugadas estáticas.

DIBUJO DEL TOTTENHAM DE VILAS-BOAS (4-4-1-1) (2012-2013)
Cuando se descubrió que Bale era mucho más que un lateral con llegada, Villas-Boas le dio total libertad en el ataque. Primero lo colocó por banda izquierda para aprovechar su velocidad, pero al ver que su repertorio era mucho más amplio lo colocó como mediapunta (por no decir que lo situó de "haz lo que te de la gana"). En esa posición Bale, en un equipo acostumbrado a jugar al contragolpe, asistió, goleó y cayó a banda siempre que fue necesario. Esto hizo que Florentino Pérez se fijara en él.

Cuasi liberado de tareas defensivas, tenía una independencia absoluta para liderar el ataque de su equipo. Esa posición lo hacía imprevisible. Podía caer a ambas bandas para ayudar a los interiores y atacar a los laterales, o bien podía asistir a su referencia arriba, que también cumplía el trabajo de librarlo de defensores incisivos. Por último, era una posición ideal para disparar y encarar con verticalidad a las defensas.

Los resultados están ahí, no sólo en cuanto a números, sino también en lo referente al juego.


DIBUJO DEL REAL MADRID DE ANCELOTTI (4-3-3) (2013-2014)
Bale, por exigencias del guion, se ve obligado a jugar en una posición que no es la suya. La presencia de Cristiano en la izquierda y Benzema en el centro parecen abocarlo a la derecha, donde su incapacidad con el pie diestro lo limita a conducir siempre hacia el interior y enfrentarse a más defensas que si jugara por fuera. Puede que tanto CR como él jueguen a pierna cambiada para poder aprovechar sus buenos disparos, pero con jugadores tan completos parece un desperdicio de sus demás cualidades.

Sus mejores partidos han llegado cuando ha sido más asistente que goleador, utilizando su velocidad para poner pases de la muerte a sus compañeros, y eso teniendo en cuenta que desde esa posición lo hace con su pie malo. El conducir el balón con la zurda, el pie más cercano al defensor, otorga a su rival a una ventaja notable, y su velocidad y regate pierden enteros.


CONCLUSIÓN
Bale es un jugador para equipos verticales y muy veloces. Pierde su capacidad de regate y sorpresa cuando el juego es pausado, y más aún cuando no puede aprovechar su velocidad. Es uno de los mejores extremos del mundo. Tiene una gran capacidad para asistir y tiene muchísimo olfato de gol. Sólo su si actitud defensiva mejora o si otro jugador realiza esa tarea por él podrá llegar a ser el jugador que la afición madridista espera.

En una próxima entrada en la que analizaré de forma más exhaustiva el esquema del Real Madrid explicaré el por qué de mis razones para pensar que Bale ha de jugar por la izquierda o de enganche, y no en la derecha, donde viene siendo habitual.

Regate y carrera de Bale cuando parte desde la banda derecha (más lento y con mayor facilidad para que el defensa le robe el balón; y más problemas para el control de la pelota):


Regates y carreras de Bale cuando parte desde la banda izquierda (partido sin Cristiano. Mayor velocidad, sorpresa y mejor control del balón):


Twitter: @feresbec